Vicente Aranda

Hace unos días nos dejaba Vicente Aranda, un catalán que, hasta donde a mí me alcanza, nunca fue mucho de ello (significativo que nunca alterase su nombre). De hecho, su película más memorable exuda ese tipo de castellanidad, algo claustrofóbica, tan característica del mejor Bardem, por ejemplo: me refiero a “Amantes”. Otras obras suyas dignas de destacar serían “Fanny Pelopaja”, la “bilogía” de El Lute o su aportación a la serie de TVE, “La huella del crimen”, que se llamó “El crimen del Capitán Sánchez”. Parte de su muy literaria identidad -se ha repetido bastante estos días que siempre quiso ser escritor- residió en un especial interés por dirigir a sus actores (a sus actrices sobremanera), a los que solía exigir registros e interpretaciones al límite. En este sentido, si de pasiones se trataba, lo suyo no eran las elegantes elipsis, sino una estética indisimulada de indagación en la intimidad más escabrosa; en los instintos más básicos, por así decirlo.

El “tradicional” juego del pañuelo

Por desgracia, su indudable profesionalidad y pericia, en los últimos años de su carrera, no nos ofrecieron resultados muy atinados. Y de lo poco que tengo visto de esta época suya, apenas nada se puede considerar a la altura del “pathos” y del drama conmovedor que se desencadena a los nevados pies de las agujas góticas de la catedral de Burgos (“Amantes”). Para terminar: como venimos repitiendo, demasiado a menudo en estas páginas, recientemente: descanse en paz, Don Vicente Aranda.

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REFLEXIÓN (segunda parte) / Para los que siempre andáis en la cuerda floja

Espero que todos hayáis entendido -sobre todo despues de leer la anterior entrada– que lo que he venido calculando estos días es LA CALIFICACIÓN DE LA TERCERA EVALUACIÓN; que los nombres que se mencionaron en dos de las entradas de ayer son los que han suspendido ESTA evaluación; que el examen de mañana se divide en tres partes diferenciadas, que corresponden a las tres evaluaciones, por supuesto.

Por lo tanto, el cálculo final y definitivo de las calificaciones depende de TODAS las notas del curso, evaluación por evaluación. Así pues, se podrían dar algunos casos que conviene analizar:

  • Que alguno de vosotros tenga dos aprobados con 5 y una evaluación suspensa: la comparecencia en la recuperación de la evaluación suspensa es prácticamente obligatoria; incluso si la media final superase el 4´65 (no es probable), yo no me arriesgaría.
  • Que se tenga una evaluación suspensa, y las dos aprobadas compensen con una media holgada: en este caso se podría decir que la asistencia al examen es “opcional”.

Si se os ocurre cualquier otra contingencia que convenga analizar y aclarar, poneos en contacto conmigo.

Otra cuestión que ES MUY IMPORTANTE: si estáis dudosos respecto al VALOR EXACTO DE VUESTRAS NOTAS, escribidme cuanto antes: uno por uno os facilitaré las cifras de las evaluaciones.

Reflexión sobre los criterios (de evaluación) en este fin de curso

Quisiera compartir con todos vosotros algo que es importante: se trata de un mensaje enviado a uno de vuestros compañeros. La cuestión os atañe a todos, y es importante -incluso decisiva- para la gran mayoría de vosotros.

Sobre el cálculo efectivo y definitivo de las notas finales: acerca de los criterios y su aplicación:

“En efecto, esta cuestión me plantéa algunos problemas (te puedo añadir que la Consejería nos ha estado mareando con estos criterios los últimos años, lo cual ha causado más de un quebradero de cabeza). Porque no es lo mismo lo que se saca en una evaluación -sobre todo si no es continua-, que lo que se derivaría del cálculo eventual de una media del curso. Desde luego, para ese cálculo, primero es preciso obtener los parciales de cada evaluación. Hasta el momento, esto es lo que he hecho yo. Pero aún queda la última fase de este lío: el martes a primera hora.

Creo que todo aquel al que le queda pendiente una evaluación debe acudir a la recuperación de esa parte. Otra cosa es que los cálculos de la media superen el 5. En tal caso, uno es libre de conformarse con lo obtenido hasta entonces a lo largo del curso. De todos modos, además, tú no llegas al 3,5 (en la 1ª). Eso sí lo dicen los criterios. Lo que puede ofrecer algún problema serio (improbable, pero debía haberlo contemplado: culpa mía) es que se dé la situación de que un alumno saque en las evaluaciones un 2,5, un 8 y un 10, por ejemplo; y que, para rematar, en la recuperación no llegue al 4… Creo que, en tal caso, tendría que resolver sobre la marcha; por supuesto, casi seguro que a su favor.”

Importante: medias de los tres exámenes de la 3ª Evaluación

Debéis pinchar AQUÍ (Grupo I) o AQUÍ (Grupo II). Este dato os puede dar una idea bastante aproximada de lo que os espera, a falta del definitivo cálculo de la media para el conjunto de la Evaluación.

Debo añadir que uno de los exámenes se me entregó sin nombre, lo cual lo convierte en anónimo. Por lo tanto, este examen no ha sido corregido.

El tío de Nicolas

!El Horror!

¡El Horror!

Cage… Es una broma, claro. Además, supongo que muchos de vosotros ni siquiera sabréis que Francis Ford Coppola (al que, eso sí, la mayoría conocerá por “El Padrino”) es el tío de Nicolas Cage. Pero no estamos aquí para hablar del bueno de Nick, que hace ya tiempo que no hace demasiado honor al nombre de su saga familiar, sino del más reciente Premio “Princesa de Asturias” (¡Vaya chollo cinéfilo y mitómano que tenéis, amigos asturianos, por cierto!).

De Francis, el tío, el más valioso creativo de los Coppola (el padre, Carmine, compositor; la hermana, Talia Shire, actriz; la hija, Sofia, aceptable sucesora), tampoco se puede decir que haya destacado mucho en el nuevo milenio; pero cualquier día nos sorprende con otra joya… Al menos, yo no pierdo la esperanza.

Desde aquí le felicitamos y nos felicitamos, al tiempo que le deseamos al orondo italo-americano que reuna pronto la financiación suficiente para abandonar, por unos meses, los viñedos de California, y así poder realizar la próxima obra maestra; tal vez su última y definitiva… Al fin y al cabo, alguien que pudo parir cosas tan grandes, tan decisivas y visionarias como “The Godfather” y “Apocalypse Now”, obras que nos han fascinado y marcado a millones, bien podría recuperar su vena más creativa algún día; a pesar de que, por lógica, ya le falten esa energía y bríos de sus años de juventud y apogeo.

Para finalizar, os enlazo a los artículos que hoy se le dedican:

“Un hombre y su sueño” (Javier Ocaña)

“Coppola el bárbaro” (Vicente Domínguez)

“Produciendo a un genio” (Gerardo Herrero)

“Coppola, la tragedia de un genio” (F. Marín Bellón)

“Leyendo el Quijote” (O. Rdguez. Marchante)

“La obra de arte total” (Fernando R. Lafuente)

“El último de los Borgia” (Rodrigo Cortés)

“Ya no se hacen películas” (Luís Martínez)

“El suicidio como bello arte” (Luís Martínez)

“Ni que fuéramos abogados” (Lorenzo Silva)

“El mayor ´fracaso´ de la historia” (Luís Martínez)

Hace poco lo recordaba, pero hoy cumpliría 100 años: Welles

Por este motivo, en diversos medios hoy le dedican al precoz Orson una serie de artículos que os permitirán conocerlo mejor.

“Todo en él era grande” (Carlos Boyero)

“Dirigir es el trabajo más sencillo del mundo” (Gregorio Belinchón)

Fotogalería (El País)

“El mejor contrapicado de la historia” (Oti Rdguez. Marchante)

“The Other Side Of The Wind”

Citas

Por supuesto, la mejor manera de entender la trascendencia de su genio es ver sus películas. En la filmoteca de Cantabria -que, para el que no lo sepa, está en la calle Bonifaz de Santander- le han estado dedicando un ciclo, lo cual se os mencionó en su momento, si no recuerdo mal.

Aprovecho para reiterar que le cojáis afición a la “filmo”. Ahora tocan ciclos dedicados al western clásico, al cine asiático más reciente, al no tan reciente (Guru Dutt) y a Miklós Jancsó, entre otras ofertas. Con meses mejores o peores, la programación siempre propone la oportunidad de ver cine distinto, interesante, clásico o genial; en versión original y a un precio muy razonable (subvencionado, claro: que así siga).

Muy a propósito: decadencia (y gloria) de los estudios clásicos de grabación

Hoy Diego Manrique (DAM), en el diario El País, publica uno de sus periódicos artículos que versan sobre lo que mejor conoce: la cultura musical pop-rock.

Es un hecho que los clásicos del gremio, ajados por los años y las circunstancias -entiendo bien el proceso, pues, modestamente, también lo vivo-, contemplan la acumulación de escombros gloriosos entre perplejos y devastados. O quizá no sea tanta la perplejidad, debido a lo previsible del proceso: al menos lo ha venido siendo -bien previsible- desde hace diez o tal vez quince años (puede que de ahí proceda el cinismo de la mayoría de observadores más avezados).

Y de eso, precisamente, de escombros -pero también de trabajadores de una vieja y, antaño, próspera industria- trata el artículo titulado “El equipo de demolición”. Merece la pena: echad un vistazo… ¡antes de que sea demasiado tarde! (suponiendo que no lo sea ya).

Los míticos

Los míticos “Muscle-Shoals” de Alabama