Novedades en torno al caso “reguladores de frecuencia”

Creo de justicia difundir -por medio de este enlace– lo que se podría considerar una suerte de desagravio para una de las partes implicadas; seguramente, la más importante de todas (véase # 110).

No obstante, no voy a renunciar a anteponer a cualquier otra consideración la exposición de HECHOS contrastados y, por encima de todo, de la verdad.

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Escribid en el buscador: Interferencias con ruidos de alta frecuencia causadas por los reguladores de frecuencia de los ascensores en los equipos de sonido, micrófonos e instrumentos analógicos

El título de esta entrada es bastante elocuente y descriptivo. Además, ahora que me despido de la asignatura que he impartido durante dos cursos (Cultura Audiovisual), quizá sea oportuno recordar a mis antiguos alumnos de qué forma tan molesta y evidente se colaban esos MISMOS malditos ruidos -otros también, para ser honestos- en los altavoces de las aulas… Recordaréis que, de hecho, esos equipos debían mantenerse desconectados, la mayoría del tiempo, para evitarnos el dolor de cabeza.

Bien… ¿Y qué es un “regulador de frecuencia”? ¿Qué aspecto tiene?… Pues se trata de un aparato electrónico que sirve para controlar varias funciones de los elevadores, así como las de otros aparatos: entre otras, la velocidad a la que se mueven los susodichos. Su aspecto, bastante diverso, según las marcas, precios y modelos, puede ser éste:

Regulador de frecuencia-II

Su llegada a la industria de ascensores (adivinad de dónde nos vienen casi todos… Empieza por Chi… ¡Bingo!) es relativamente reciente, así que es posible que la mayoría de vosotros no tenga en su casa ningún aparato regulado por estos chismes. ¡No sabéis de lo que os estáis librando!… Pero podéis averiguarlo: AQUÍ.

Considero necesario y legítimo exponer este problema en un blog que se gestiona con vocación divulgativa; convencido de la necesidad de hacer perdurar el disfrute cabal, con criterio, exhaustivo y de calidad, de una valiosísima tradición sonora musical, así como visual, en el propio hogar, si así uno lo decide; dentro de las posibilidades de cada cual, claro está.

El caso es que, mucho antes de la invasión electrónica que padecemos, ya existían los televisores, los amplificadores, los micrófonos y los equipos de alta fidelidad. Son todos éstos, ahora, las víctimas de esa invasión, al ser interferidos con ruidos molestísimos, sin aparente control, por aparatos de uso masivo y -resulta evidente- no lo suficientemente supervisados.

¿Inconvenientes?: olvidaos de un disfrute pleno durante la escucha de vuestros vinilos, si tenéis uno de éstos trastos cerca (en realidad, emiten su endiablada señal a decenas de metros, si no son centenares); olvidaos de esto mismo con unos auriculares puestos, ya que el ruido os taladrará, de forma inopinada y aleatoria, el cerebro; olvidaos de grabar con un micrófono, en vuestro estudio casero, sin la inoportuna comparecencia de esa maldición a 10 kHz; olvidaos, tal vez, de escuchar en el equipo de HI-FI de casa ese DVD o Bluray sin la dichosa interferencia, de cuando en cuando, por encima de efectos especiales o diálogos; olvidaos, en definitiva, de disfrutar de cualquier tipo de altavoz en vuestras casas. Sólo ciertas fuentes digitales -en mi caso, el CD- “filtran” o paran, de alguna manera, la plaga… Esto explicaría que la mayoría de los usuarios -los “analógicos” suponemos ya una  muy “refinada minoría”- no haya presentado queja… sin olvidarnos de los que, simplemente, son indiferentes a lo que genere cualquier membrana vibratoria (no todos son sordos, ¡ojo!).

Una anécdota, bastante significativa: no encuentro referencia alguna a este problema en los buscadores -al menos, me está resultando difícil hacerlo- cuando tecleo en inglés… Saquen sus conclusiones. Me pregunto, por cierto, qué clase de perjuicios gravísimos pueden estar causando los reguladores, tal vez, en estudios profesionales de grabación. ¿Sabe alguien de algún caso parecido?… Sería interesante dar con ello.

Os adjunto un documento en el que se cuenta mi lamentable experiencia. Lo divulgo porque espero y deseo que ayude, modestamente, a resolver, poco a poco, un problema que se extiende y que debe ser solventado. Ya sabemos por parte de quién… Cuanto más trascienda y más presión de usuarios, afectados e insatisfechos, llegue a la industria y a la Administración (mi reclamación a la Delegación Cántabra de Industria ya ha sido tramitada), antes se pondrán manos a la obra; y así evitaremos, además, que se siga procediendo a la instalación de más aparatos sin las suficientes garantías. Gracias por vuestro interés.

Plasma / LCD / LED (y otras tecnologías)

Pasada ya en televisión, hace poco más de una década, la época del tubo catódico (CRT: Cathode Ray Tube), debemos centrarnos en entender de qué manera funcionan las pantallas que nos invaden -y hasta nos gobiernan- las vidas. A saber: las de tecnología LCD, las LED y, en menor medida, las de plasma, que parecen estar perdiendo cancha tecnológica y comercial, a pesar de sus virtudes.

En general, si os conectáis a los enlaces sugeridos (la mayoría de la WIKIPEDIA), os podréis hacer una composición bastante exhaustiva y panorámica de este complejo tema. Por supuesto, conviene leer más allá de las introducciones. No obstante, voy a procurar ponéroslo fácil. Por eso, procedo a compartimentar la informacion:

CRT (tubos de rayos catódicos):

  • Exploración entrelazada: se trata de la más importante característica tecnológica de las emisiones y recepciones analógicas modernas de televisión. Los conceptos de CAMPO y CUADRO son esenciales, y conviene no confundirlos. Su invento se debió a una multitud de factores técnicos que no resulta imprescindible conocer con todo detalle.

          Plasma:

  • Ventajas de estas pantallas: Mayor contraste y profundidad de negros / Mayor ángulo de visión / Práctica inexistencia de los efectos de “estela” o “fantasma” por la casi total anulación del tiempo de refresco (de sustitución de un color por otro) / Colores más naturales y suaves, además de contar con una gama más rica / No contienen mercurio.
  • Principales desventajas: Mayor consumo eléctrico y, por lo tanto, irradiadoras de calor / Por lo general, más caras / Suelen ser más grandes, pesadas y gruesas / A menudo causan interferencias en otros aparatos eléctricos (en los de radio, p. ej.) / Son susceptibles de padecer el efecto de “pantalla quemada”.

          LCD:

  • Exploración progresiva: No se trata de un procedimiento de escaneo exclusivo de las pantallas LCD, pero es en éstas donde más a menudo lo contemplamos hoy en día, además de poder verla en las propias pantallas de ordenador. También aplicada en las de plasma.
  • Ventajas de estas pantallas (frente a las de plasma): Mucho menor consumo eléctrico y escasa generación de calor / De producción mucho más barata / Su tamaño puede oscilar entre la miniatura y el gigantesco / Colores muy vivos.
  • Principales desventajas (frente a las de plasma): Los colores, la saturación, el brillo y el contraste varían de forma significativa según el ángulo de visión / En las pantallas más antiguas, sobre todo, la iluminación trasera podía no ser homogénea; especialmente apreciable en los bordes de la imagen / La gama de colores es, sobre todo en los modelos más baratos, significativamente limitada / El nivel de contraste es bastante pobre, debido a que los cristales líquidos nunca pueden bloquear toda la luz que se genera en la pantalla trasera (backlight) / Son frecuentes los efectos “estela” o “fantasma” en las imágenes en movimiento.

          LED:

  • Ventajas de estas pantallas (frente a las LCD): Mayor contraste y profundidad de negros, sobre todo / Mejoría significativa en la riqueza de las gamas cromáticas. Por lo demás, la tecnología LED se ha ido imponiendo, y los avances han llegado con celeridad, uno tras otro. Os sugiero que leáis las páginas cuyos enlaces veis a continación:
  • Primer enlace
  • Segundo enlace
  • Tercer enlace
  • Cuarto enlace

          OTRAS TECNOLOGÍAS (el futuro):

  • OLED: Diodo orgánico de emisión de luz. Aún está un poco verde la tecnología (en aspectos secundarios, los cuales, sin embargo, están influyendo en su viabilidad y rentabilidad comerciales; ¿o no son tan secundarios?), aunque es evidente que tiene futuro… ¡Bueno!: si podéis leer en inglés y os conectáis al enlace anterior, veréis que hay quien lo pone en duda.
  • Paneles SED (Surface-conduction Electron-emitter Display): Tecnología experimental que ha sufrido un parón en su desarrollo, el cual bien podría ser definitivo. Sin embargo, la idea no es mala del todo. Ha sido desarrollada en Japón por Canon y Toshiba.

Más visiones de un posible (y no tan lejano) futuro

Os enlazo a un par de “publirreportajes” que describen, de forma bastante idílica (todos son muy guapos y felices, ya veréis), la apariencia de un mundo posible y ya casi inminente. Lo malo es que, así de bonito, parece improbable

Algunas de las aplicaciones que veréis a lo largo de esta hiper-tecnificada jornada ya podrían ser, de hecho, puestas a punto, de forma casi inmediata; pero las prioridades de la industria electrónica pasan por la rentabilidad y “dosificación” de sus productos -imprescindible, en este sentido, la implacable filosofía de la programación de la obsolescencia.

Será el grafeno -material casi “milagroso”, que hace posible la fabricación de conductores con el grosor de… ¡una molécula!-, el material imprescindible en la increíble miniaturización de circuítos, componentes y aplicaciones.

Como curiosidad y avance de lo que, tal vez, os espere, no está mal.

Perduración

A menudo me he preguntado si la tecnología digital no es una expresión más de la inmensa estafa que nos devora con su millón de codiciosas y estúpidas bocas. Y puede que la mayoría no tenga ni idea de lo que os hablo, pues debe parecer que divagara, de forma oscura y caprichosa, en torno a delirios; como si aludiese, en todo caso, a asuntos demasiado complejos y elevados, ajenos a la finalidad e intenciones de esta humilde página. Pero no…

Siempre he sospechado que nos manejamos en una ciénaga, flotando precarios sobre una inmensidad que se puede caer, desintegrada, en pocos segundos; quizá irreversiblemente. A propósito: el año pasado pudimos leer esto.

El caso es que ahora aparece en el diario El País este artículo, que plantea, de entrada, la solidez de lo analógico (que, al fin y al cabo, es sinónimo de PALPABLE, de FEHACIENTE) frente a lo digital. El asunto tiene mucha miga, y os confieso que me preocupa. Leed, y a ver qué os parece.

El futuro… ¿ya está aquí?

¡Pasen y vean, oh maravilla, oh asombro!… Pues de eso se trata, ¿no?. ¡Más veloz, más alto, más intenso, más difícil todavía!

No tengo nada en contra de lo sorprendente. Me preocupa lo efectista… ¿Una opinión personal, si se me permite?: lo esencial, lo importante, suele ser MUY SIM-PLE. Pero, claro: ésta es la típica opinión de un pobre viejo…

¡Que el espectáculo continúe!…

Los deslumbró, claro…